miércoles, 11 de diciembre de 2013

¿Qué dibujos animados ven nuestros hijos? ¿Acaso Dios los aprobaría?






Si bien todos sabemos que lo recomendable es que nuestros hijos no miren programas de entretenimiento sino que dediquen sus ratos libres a leer la Biblia (si son muy pequeños puede comprarles La Biblia Ilustrada) debemos reconocer que muchas veces es inevitable que tengan contacto con el televisor.

Este puede ser un portal en que la mente de su hijo quede expuesta a pensamientos que usted no aprueba ya que los programas para niños están repletos de mensajes ocultos y alegorías que a primera vista no son tan obvias.

A continuación reproduzco un artículo fruto de una investigación seria que encontré y les recomiendo leer con atención ya que llegado el momento deberemos censurar con firmeza estos programas.


Los Pitufos


Una oda al racismo, al antisemitismo, la fornicación y la brujería. Con sus gorros blancos emulaban a los miembros del temible Ku Klux Klan, la organización xenófoba que promovía la supremacía blanca en Estados Unidos. El villano, Gargamel, era un anciano avaro, de nariz puntiaguda y pelo negro -muy similar a la forma en la que los antisemitas representaban a los judíos-, con un gato llamado Azrael, nombre del Ángel de la Muerte en la religión judía. En este momento es bueno recordar como se concebían los pitufos: los pitufos "nacían" cuando una cigüeña traía un pitufo bebe cuando había luna azul. En cambio la Pitufina fue "creada" mediante un conjuro de Gargamel para atrapar a los Pitufos.



Tom y Jerry



Propaganda nazi. Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados británicos eran llamados "Tommies" y los alemanes,"Jerries", lo que habilitó muchas sospechas sobre el nombre de los protagonistas de la serie. Lo más escalofriante es que Tom es más grande y fuerte que Jerry y siempre busca atacarlo para comérselo. Pero el otro siempre vence porque es más inteligente. Tambien es de considerar que cuando algun personaje hace algo al otro por accidente el otro toma venganza inmediatamente y sin preguntar muchas veces quien ha sido, esto podria tambien causar trastornos en la conducta de los niños. Aun asi son uno de los mas manejables.


Los Ositos Cariñositos




Apología del vudú. Care Bears, su nombre en inglés, es muy similar a Carefours, el distrito de Puerto Príncipe, Haití, donde nació la religión vudú. Además, algunos consideran que las insignias que portan los osos en el pecho son similares a las de los dioses vudú.


El Inspector Gadget (Inspector Truquitos)




El Dr. Claw es el verdadero Inspector Gadget. ¿Por qué nunca se muestra el rostro del archienemigo del robótico Inspector? El motivo es que el verdadero Inspector era el Dr. Claw, que tras un accidente se volvió malvado. El robot estaría inspirado, entonces, en el policía que alguna vez fue Gadget. Por eso, cuando al final de la presentación Gadget da vuelta la silla de Claw esperando encontrarlo, sólo ve su brazo y una bomba que le explota encima.


El Pato Donald




Alegoría de las consecuencias de la guerra. La razón de su comportamiento errático y obsesivo sería la conmoción causada por su participación en la Segunda Guerra Mundial. Los síntomas que padece son muchos: visiones continuas sobre su vida pasada, dificultad por comportarse como su entorno social espera y una intensa irritabilidad.


Toy Story 3




Alegoría del Holocausto. Los juguetes abandonados serían los judíos perseguidos por la Alemania nazi. El punto de comparación sería la permanente sensación que tienen los muñecos de que, a pesar de ya no ser queridos, jamás podrían ser completamente desechados, ya que se consideran útiles. Pero, aunque no puedan creerlo, son encerrados en un jardín de infantes donde son obligados a "trabajar" por los juguetes que controlan el lugar, que deciden quién va hacia un seguro exterminio y quién sigue siendo útil. Cuando intentan escapar, son echados a la basura, que los conduce a un gigantesco horno que funde todos los objetos, pero a último momento son rescatados y encuentran un nuevo hogar, un lugar de ensueño en el que son queridos y están juntos.