jueves, 30 de julio de 2015

Un Cristiano no debe ver la nueva serie de TV "Dexter". Analizamos las razones.



El drama policial ha sido durante mucho tiempo uno de los mayores insumos básicos de la televisión. Cada semana, se nos presentan cuentos morales difíciles donde el imperio de la ley y la ética moderna finalmente triunfará. Este proceso es muy importante ya que sirve para educar al público, especialmente en momentos en que se está haciendo más y más difícil participar en los discursos nacionales sobre las consecuencias de vivir en una sociedad sin fe. Sin embargo, un espectáculo ha conspirado para corromper imprudentemente este proceso de aprendizaje vital.


"Dexter" es un programa que se emite aparentemente hace tiempo por cable pero que ahora se comenzó a emitir por aire a todos los hogares del país. Se ha convertido rápidamente en muy popular debido a su acción y a la violencia gráfica. El personaje central se llama Dexter Morgan y es miembro de la fuerza policial de la ciudad tumultuosa y étnicamente diversa de Miami, Florida. Las historias aquí siguen el libreto de muchas otras series de la misma calaña, con una excepción increíble: Dexter es un asesino en serie.

Tiene evidentes problemas con las mujeres. Le gustan las dominatrix.



¿Un oficial de policía asesino en serie? Ya se lo que está pensando: ese argumento no tiene sentido. La puesta en escena es un lío de tramas increíbles, secuencias empapadas con sangre, actividades ilegales y escenas de desnudez innecesarias. 


El actor principal es una especie de versión "inconformista" de Lenny Briscoe de La Ley y el Orden. Su actuación se limita a diálogos secos de una sola línea o a pasear por clubes y playas de Miami con una sonrisa burlona e irritante. Él siempre sabe más que todos los demás (ya que nadie es consciente de que él es realmente un asesino en serie) y este secreto le impregna una actitud enloquecedoramente pomposa.



Lenny Briscoe de La Ley y el Orden. 


La mayoría de los espectadores maduros seguramente no tendrán empatia con el personaje por su arrogancia, pero el televidente más joven queda enganchado con Dexter. Posiblemente lo vean como un espejo de sus propias psiques vanidosas e inmorales. Él aparece en la pantalla de televisión corpulento y con el torso desnudo lo cual da un sello de aprobación inmediato por parte de la juventud. 


Muchos niños de hoy seguirán los pasos de este hombre mañana, por sus callejones morales sin salida. En esto se han convertido nuestros jóvenes desde que los ateos han logrado que abandonen la pasión que viene con la fe y la sagrada relación con el creador de este mundo. 


Jovén detenido por creerse "Dexter"



El drama policial como genero.

Esta serie no hace justicia con una tradición que ha significado tanto para tantos dentro de este genero. Solo hay que recordar la calidad mostrada por producciones de nuestra época como Kojak y Columbo. Estos personajes eran después de todo, faliblemente humanos pero aún así se cada mañana se levantaban y resolvían un crimen complejo. 

Columbo - Excelente serie policial con mensaje moral, donde siempre ganaba el bueno como debe ser


El drama policial incluso ha servido como un mimeógrafo de los cambios en nuestra cultura: con Barney Miller (Vida y milagros del Capitán Miller), Hawaii 5-0 y Cagney y Lacey que nos mostraban la agitación y la lucha social, sin necesidad de movernos de nuestros hogares. En los últimos tiempos, Hill Street Blues y Policía de Nueva York nos enseñó los peligros del entorno urbano moderno, una selva oscura y violenta. 



La masculinidad es vital en este genero televisivo.


Esta premisa de la virilidad es muy importante porque nos olvidamos de que los sexos son diferentes. Los hombres son físicamente más capaces que las mujeres en cuanto a fuerza bruta y por tanto corresponde al papel masculino ser protector y líder. Lamentablemente, la actual cosecha de series de crímenes han omitido maliciosamente este tema. Tenemos investigadoras protagonista en Bones y The Closer, dominatrices sobre Monk y el mentalista.


De todos los dramas policiales de la televisión de hoy en día, sólo hay un hombre que puede hacer frente a la tiranía de los conceptos de Dexter Morgan. Por extraño que parezca, es otro investigador de Miami: David Caruso de CSI: Miami. 


Caruso exhibe una fortaleza inquebrantable ante la perversión. Con una mirada profunda y contemplativa, tiene la voz de un hombre que realmente lo ha visto todo en la vida. 



Mientras Dexter se muestra fastidioso tanto en su casa como en su espacio de trabajo, Caruso no tiene ese rasgo femenino. Él es sólido, consistente y dominante. Sin subordinarse con ninguna mujer el teniente Horatio Caine no pierde tiempo en relaciones amorosas que le hagan perder el foco. 


Por otro lado, Dexter tropieza constantemente en relaciones amorosas con mujeres dominantes, se pone nervioso cuando alguien lo toca y siempre falla cuando debe actuar como un hombre y la situación lo amerita. Más bien, este transgresor de pecho depilado prefiere operar en secreto, acechando en la noche entre los depósitos como un delincuente sexual común. 


Espero ver algún día a nuestra estrella favorita de CSI, que desde un balcón soleado o una playa paradisíaca, inclinando su cabeza detrás de sus lentes de sol impenetrables, resuma el fracaso final de Dexter como oficial de policía e incluso como un hombre con una sola frase brillante como nos tiene acostumbrados. 



Serie: Dexter

Calificación cristiana: I (Inmoral: protagonista ateo, mantiene relaciones sentimentales enfermas con mujeres dominantes, comete pecado mediante reiterados homicidios y mentiras, familia disfuncional)

Rating:  






(2 cruces de 5 posibles - Mala)

1 comentario:

Arduneska dijo...

entonces, al haberlo visto tu, no eres cristiano

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