martes, 22 de septiembre de 2015

¿Es mi esposa una lesbiana? 12 pistas para confirmarlo.

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El lesbianismo... Para muchos la palabra evoca una sensación de exotismo y controversia. Otros pueden considerarlo un acto inverosímil, algo que un cierto tipo de mujer desdeñada utiliza para salir de la amargura que le pudo haber producido un hombre en su vida. En los últimos años, sin embargo, el lesbianismo se ha disparado hasta convertirse en un hecho de la vida multicultural de la América Latina liberal.


El matrimonio tradicional lamentablemente ha sido arrastrado por esta marea de la corrección política atroz. Muchos hombres casados ​​se enfrentan ahora al increíble desafío de que su cónyuge experimente deseos sexuales con personas del mismo sexo. Puede ser una pequeña pero peligrosa fisura en el arco de la familia, o podría ser un choque sísmico que colapse las delicadas relaciones entre marido y mujer, madre y niño.


El mensaje vital para los hombres casados ​​de hoy es investigar a fondo cualquier sospecha que pueda tener acerca de la vida en su hogar. Usted tiene la responsabilidad de su fe, para sus hijos y para su propia salud debe saber si su esposa se ha desviado más allá de las fronteras de la decencia y ha entrado en la guarida licenciosa del lesbianismo rapaz. Aquí están algunas cosas a tener en cuenta mientras se embarca en este difícil camino.




1. ¿Su esposa insiste en dormir con mantas separadas o en una cama diferente?

Una mujer puede emplear trucos como estos para evitar la intimidad física. El coito regular es un componente importante de cada nuevo matrimonio, pero una lesbiana potencial será temerosa. Cuidado, no debemos confundir ya que de hecho, muchas recién casadas ​​están silenciosamente intimidadas por el órgano reproductor masculino, pero con el tiempo, es algo con que la mujer se familiariza y se siente cómoda. 



2. Reacia a quedar embarazada
La procreación es la responsabilidad milagrosa del matrimonio. Las mujeres heterosexuales sueñan con ser madres, incluso si esto significa dejar de lado las carreras y actividades educativas.


3. Ausencias inexplicables de la casa durante el día

Las lesbianas buscan la cópula cuando los esposos están en el trabajo o de viaje. Ellas pueden barrer con las sospechas de estas desapariciones con frases como "Estaba haciendo unos mandados" o "Mi teléfono móvil estaba sin señal". Si esto ocurre de forma regular, es probable que una mayor vigilancia sea necesaria.



4. Sale a la calle con ropa que expone las axilas
Al igual que los hombres homosexuales, las lesbianas fetichizan esta parte del cuerpo. Su olor comunica si una es dominante (sin desodorante y sin perfume) o sumisa (perfumada). Además, las mujeres al visualizar su hueco estéril evocan los pliegues de los labios mayores.









5. Asiste a clases de ejercicios extravagantes
Yoga, escalada, spinning, salsa, kickboxing, zumba... Estos programas costosos darán a un cónyuge una excusa para pasar largas horas distanciada de la casa, que puede aprovechar en la búsqueda de otras hembras curiosas. El ambiente sudoroso y el desnudismo del vestuario del club deportivo es el caldo de cultivo para que las lesbianas maduras coqueteen con las prontas a iniciarse e incluso existan algunos algunos juegos previos.


6. Gasta dinero pródigamente

¿De repente su esposa ha comenzado a retirar billetes grandes del cajero automático? ¿Ha notado ropa nueva? ¿Equipos deportivos? ¿Regalos caros para sus amigas? Ella puede estar tratando de castigarlo por su masculinidad. En el peor de los casos, le recomiendo retirar todo el dinero de sus cuentas bancarias conjuntas antes de que ella presente una demanda de divorcio y lo deje sin nada. Por el bien del amor y la confianza, la economía familiar siempre debe ser estrechamente controlada.



7. Triángulos de colores con arco iris
Para los cristianos, el arco iris representa la fidelidad de Dios y su promesa de nunca más destruir la tierra con inundaciones. En Génesis 9:13 Dios dice: "Yo he puesto mi arco iris en las nubes, el cual será la señal del pacto entre mí y la tierra". Sin embargo, dentro de las subculturas radicales, un arco iris capturado en un triángulo comunica discretamente la propia pertenencia a el club de Safos. Sea cauteloso de símbolos extraños, colores empleados en la joyería, calcomanías o cualquier otra obra devocional.


8. ¿Ella se masturba?

Tradicionalmente, los hombres tienen libidos mucho más fuertes que las mujeres y emplean la auto-gratificación para eliminar de exceso de testosterona. Para las esposas, la masturbación es más un acto de rebelión, un rechazo de las tareas domésticas que les han sido asignadas. A pesar de que el sexo lésbico no implica la penetración del órgano masculino, las mujeres homosexuales emplean sus dedos e incluso aparatos llamados consoladores para excitar el clítoris con dureza. Cuando estas actividades se convierten en una adicción severa, la mujer busca la compañía de otras mujeres como una forma egocéntrica de hacer la masturbación más emocionante.


9. Temeraria cuando se trata de actividades con potenciales lesiones personales
Psicológicamente, las lesbianas se sobre-identifican con el espíritu masculino. Echaron a un lado su aprehensión femenina innata para abrazar la temeridad y jactancia. Por ejemplo, podrás ver a una mujer que desea actuar y vestirse como un hombre. Inexplicablemente, ella va a querer arreglar las tejas del techo y su motocicleta.




10. Lanza indirectas sobre tríos eróticos

Puede parecer sorpresivo, pero muchos hombres que han descubierto que sus esposas son lesbianas reportaron que esta solicitud fue una señal de advertencia temprana. El cónyuge manipulador intentará engañar al hombre utilizando su propia excitación en su contra. Lamentablemente, sin embargo, cuando las dos mujeres marcan su territorio exclusivo, lo dejarán flácido y solo al otro lado de la cama.



11. Nuevo look drástico
¿Pelo corto, anteojos de marco grueso y lápiz labial pálido se han convertido de repente en el nuevo estilo de su esposa? Estos cambios suelen ser indicativos de una crisis psicosexual. La nueva sáfica usa ropa sombría y muecas faciales para anunciar su identidad recién descubierta. Para los hombres, tales apariencias superficiales dicen, "¡aléjate!" Para la comunidad de lesbianas, anuncia: "Vengan a mí!"



12. ¿Cuestiona tu heterosexualidad con regularidad?

Cuando comienza la transición hacia el lesbianismo hace que muchos cables mentales se crucen. Esto se denomina proyección. En otras palabras, la mujer proyecta su propia confusión sobre su compañero. Ella te puede acusar de ser gay y reclamar que tus aficiones y amigos preferidos son afeminados. Ella te va a acosar por no mantener la perseverancia fálica durante el coito; sin darse cuenta de que es sus propias maniobras toscas y ordenes guturales hacen que se desinfle tu más que respetable virilidad.


2 comentarios:

Lurdes Perez dijo...

SE NACE GAY, NO SE HACE GAY.
Por más estimulo que reciba un niño, si este nace heterosexual será heterosexual hasta su muerte. Lo mismo pasa con los gays.
Una mujer heterosexual NUNCA podrá cambiar su sexualidad. Igual pasa con una lesbiana.
Además, ¿que pedo con las axilas? Las mujeres no tenemos solo sexo en el cerebro, esos son ustedes. Y ¿en qué se parece una axila a un clítoris? Son tan distintos como el cristiano y el ateo.
Empieza mi duda: ¿Esta es una página de humor o que? Porque las publicaciones dan risa.

Gab Navarro dijo...

en conlusion , si quieres ser madre , sales de tu casa ,te gustan las blusas de tirantes (y sumisa no es perfumada wey) , te gusta hacer ejercicio , te gusta comprar cosas para ti o tus amigas (pero tampoco gastando dinero a lo pendejo), te gustan lo arcoiris, te masturbas , te gusta arreglar cosas , eres independiente de tu sexualidad , te cortas el pelo o le hechas carrilla a tu novio con eso , eres lesbiana

no...pos chilo tu cotorreo