lunes, 19 de octubre de 2015

¿Debería el matrimonio estar limitado a un hombre y una mujer?



¿Por qué los gobiernos promueven los matrimonios entre un hombre y una mujer y solo "reconocen" el resto de los "matrimonios"?

No es solamente porque dos personas se amen mutuamente. No. Es por la perpetuación y la estabilización de la sociedad. Este entendimiento del matrimonio está enraizado en los hechos biológicos de la naturaleza.


¿Pero realmente tenemos una razón de peso para mantener esa definición tan cerrada? ¿O ya es tiempo que los gobiernos amplíen su entendimiento y acepten parejas de mismo sexo?

Cuando se trata de la conducta de sus ciudadanos el gobierno solo tiene 3 opciones: puede promover, permitir o prohibir el comportamiento. Por ejemplo, el estado promueve el trabajo de la policía, permite la mayoría de las ocupaciones y prohíbe comercializar drogas. ¿Por qué? Porque el tráfico de drogas daña a la sociedad mientras el trabajo de la policía claramente ayuda a la sociedad.

De la misma manera nuestros gobiernos promueven los matrimonios naturales, permite la mayoría de las relaciones pero prohíbe el incesto y la pedofilia. ¿Por qué? Porque el incesto y la pedofilia dañan nuestra sociedad mientras que los matrimonios naturales benefician a nuestras comunidades.


¿De qué manera? Crean niños, crían mejor a los niños, protegen a las mujeres, civilizan a los hombres. Disminuye el crimen, la pobreza y crea bienestar que a la vez reduce el gasto y el déficit del gobierno. En otras palabras, los matrimonios perpetúan y estabilizan la sociedad. Todos se benefician de eso, incluso aquellos que no se casan.


Ahora veamos los matrimonios del mismo sexo, ¿qué beneficios proveen? 

Este… mmm…

Los matrimonios del mismo sexo no ofrecen beneficios a la sociedad, de hecho la dañan. Promover matrimonios del mismo sexo cambia el propósito de la institución civil del matrimonio. Los matrimonios naturales se centran en la crianza y la educación de la próxima generación de niños a convertirse en buenos ciudadanos.

Los matrimonios del mismo sexo simplemente validan parejas sexuales, sabemos estadísticamente que el matrimonio natural crea la mejor familia posible para los niños. Si alteramos el propósito principal del matrimonio, los perdedores serán los niños.


¿Acaso no todos los niños merecen una mama y un papa? Pero, ¿qué pasa con los matrimonios naturales que no procrean niños? 

Son la excepción, no la regla. Las únicas relaciones que procrean niños son entre un hombre y una mujer, sin excepciones.

Dondequiera los matrimonios del mismo sexo son promovidos. Las escuelas someten a tus hijos a obligatorias curriculas homosexuales. Los impuestos que tú pagas financian las relaciones homosexuales. Incluso fotógrafos han sido demandados por negarse a tomar fotos a una boda gay. Tu libertad de expresión está amordazada. Es posible que pierdas tu empleo por no apoyar la agenda gay.


Dicho todo esto cabe preguntarse, ¿Qué pasa con la igualdad?

La ley ya trata a todos los ciudadanos por igual, cada uno puede casarse con alguien del sexo opuesto.